Navidad ¿Cómo en los comerciales?

No importa cuán feliz luzca la gente en los comerciales de fin de año. Las navidades nunca son tan perfectas como nos gustaría que fuesen. Siempre hay algo o alguien que añoramos y que por eventualidades de la vida no podemos tener.

Recuerdo que mis padres no siempre acertaban respecto al regalo que deseaba para cuando era una niña, pero debo reconocer que en cada navidad hicieron su mejor esfuerzo por sorprenderme y hacerme sentir contenta. Recuerdo vívidamente un regalo en especial, un juego de cocinas que contenía un mini balón de gas y hasta una refrigeradora. Hoy en día, el regalo más grande que me pueden dar es su sola presencia. Están envejeciendo. Todos lo hacemos: Ellos, mis hermanos e inclusive yo. Es inevitable envejecer, pero creo que está en nuestras manos decidir la manera en que deseamos envejecer. Yo siento que con el pasar del tiempo uno no solo ama más a su familia, si no que aprende a convivir en armonía y el respeto hacia los padres y hermanos se hace cada vez más determinante. A mis 27 años, difiero de muchas de las creencias e ideas de mis padres y hermanos, pero hemos aprendido a aceptarnos con cada una de nuestras diferencias sin conjeturas ni desaprobación.

Para mí, esta no es una navidad perfecta de comerciales. Lo sería si al igual que hace unos años atrás estuviesen las personas que hoy no están. He visto como mi familia se desgarró tras la partida de una abuela, un tío y una prima casi tan joven como yo. Es inevitable no pensar en quienes hoy ya no nos acompañan. Es doloroso ver a mi madre sufrir por su madre y por su hermano que partieron de este mundo el mismo día con pocas horas de diferencia, es duro ser testigo del dolor de mi tía por la pérdida de su única hija y es frustrante caer siempre en la cuenta de que lo que alguna vez fue, no será.

Aún así, creo que el ser humano tiene la maravillosa cualidad de enfrentar la vida sin perder nunca la esperanza. Algunas veces la situación amerita desmoronarnos pues todos tenemos el derecho a sufrir lo que duele y llorar lo que se tiene que llorar. Pasada la tormenta no llega la calma, llega una versión mejorada de nosotros. Una versión lastimada y con rastros de una herida curada o pendiente de cicatrizar. Sin embargo, esa nueva versión trae consigo la ilusión de una vida con menos congoja y nuevas maneras de sonreír, posiblemente junto a nuevas personas.

En Interestelar; mi película futurista favorita; mencionan: El amor es lo único que somos capaces de percibir que trasciende las dimensiones del tiempo y el espacio. Lo que entendí de ello es que ni la muerte es capaz de ir en contra del amor. Y aunque a veces creo en ello, me ha tocado experimentar que no solo la muerte separa a la gente, también lo hace el olvido y las decisiones. Algo así como un efecto mariposa; lo que decidamos hoy, puede modificar el mañana y así sucesivamente. Sin embargo; la frase continúa: A lo mejor deberíamos creer en eso, aunque no alcancemos a entenderlo aún. Tal vez en Interestelar hacen referencia al amor verdadero y no a la quimera o espejismo que algunas veces confundimos con amor. Asumo entonces que el amor es o no es. Si es, aplica lo afirmado en Interestelar. Si no es, no trasciende ni subsiste: Muere. En cualquier caso, quizá solo debo creer que es así como funciona, aunque aún no lo comprenda.

Hoy es navidad y es inevitable para mí no replantearme tantas cosas. Siento la presencia del amor merodeando los rincones de mi hogar y ello me conmueve más de lo que me gustaría. A veces medito y digo: Ojalá pudiese sentir menos. Pienso demasiado, creo que más de lo que debería y ello resulta en algunas ocasiones contraproducente porque ignoro lo que ocurre a mi alrededor y me pierdo en el laberinto de mis pensamientos. Lo que pasa por mi mente se transforma en sentimientos y ello repercute en mis acciones. Ayer subía las escaleras hacia mi apartamento con una cadena de pensamientos e inconsciente de lo que me rodeaba. Distraída y de manera automática inserté la llave, la giré para ingresar y tuve una súbita impresión. Todos mis pensamientos fueron disipados y volví a tener la sensación de que aún conservaba mis pies sobre la tierra y que algo más ocurría a mi alrededor. Se trataba de una SORPRESA. EN MAYÚSCULAS PORQUE EN VERDAD REPRESENTÓ UNA SORPRESA. Y estoy más que segura de que provino motivado desde eso que llaman el amor verdadero, ese que trasciende las dimensiones del tiempo y el espacio.  

Ya tuve tiempo de procesar el significado de la sorpresa. Que, dicho sea de paso, llegó en el momento más oportuno del día. Me fascina poder decir que exploté de amor y aún conservo la sensación de impacto que tuve al descubrirla. Sin duda alguna me atrevo a afirmar que uno puede recibir obsequios de toda índole, desde los más humildes hasta los más costosos. Sin embargo, algunos pocos se convierten en verdadera emoción.

Como dije anteriormente, pese a las adversidades todos encontramos la forma de proseguir conservando siempre la ilusión y las ganas de vivir. Eso nos convierte en seres capaces de tomar al toro por las astas e impedir ser revolcados por los infortunios de la vida. Por ello, cada 25 de diciembre le deseamos a la gente una Feliz Navidad. Por cierto, la palabra Navidad proviene de la palabra latín Nativitas, que a su vez significa Nacimiento. Es por ello que en noche buena celebramos el nacimiento de Jesús, aunque de acuerdo a la historia no se conoce a ciencia cierta la fecha del nacimiento de Jesús. Aun así, creo que todos renacemos de alguna manera en cada navidad. Esta fecha se presta para vivir nuevas experiencias junto a quienes más amamos y por qué no para acumular nuevas anécdotas que contar en el futuro. Finalmente, me resulta crucial reflexionar acerca de nuestras acciones y de las cosas que quisiéramos corregir en nuestras vidas. De igual manera, expresar nuestro sentir por las personas que más amamos como lo son la familia y agradecer a Dios por las bendiciones con las que nos premió la vida. Y por qué no, también comer y beber todo lo que se nos plazca.

Posdata 1: No permitan que alguien de su entorno pase las fiestas de fin de año solo.

Posdata 2: El día 29 de diciembre quitarán El Grinch de Netflix Perú. Véanla antes de que suceda tal tragedia.

Posdata 3: Consuman mucha fibra después del banquete navideño y de fin de año.

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